Obelisco - Cultura Alternativa del Fútbol - Deportivo Cali

domingo, octubre 12, 2008

Mal comienzo de Lara

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El vallecaucano Eduardo Lara recibe un proceso deteriorado y que difícilmente podrá salvar. Al escoger a Bogotá como sede de la eliminatoria, Pinto se equivocó por todos y dejó empeñada la clasificación. La capital no brinda ninguna ventaja a pesar del mito de altura. Sin duda se han conseguido mejores resultados en la humedad y calor que en la altura. Lamentablemente la excasa del combinado patrio (Barranquilla) no respondió a la expectativas de taquilla y se quedó por fuera de la baraja de opciones. La FEDEFÚTBOL debería considerar a Cúcuta en el futuro: calor, humedad y clientela fijas.

Ayer, los 2600mts no hicieron mella en el fútbol de Paraguay. De hecho, el encuentro salió a la perfección para su estilo de juego. Un gol tempranero producto de un error de Julio que, puede ser el punto de inflexión entre la clasificación y la eliminación de la Copa Mundo, les dio todas las herramientas para que hicieran lo que mejor saben: resguardarse y contragolpear. Los guaraníes no tuvieron ningún inconveniente con Colombia a pesar de que les cedieron el balón. El dominio cafetero fue evidente pero inefectivo comprobando nuevamente que el asunto no pasa por la tenencia del útil nada más.

Lara tampoco se ayudó al convocar a algunos jugadores que, por más historia en Bocas, Aletis, Colo Colos o Paranaenses, les cuesta demasiado vestir la casaca nacional. Fabian Vargas, por ejemplo, carece de la dinámica necesaria para un volante de primera línea. No recupera, no tiene velocidad y, a la vez, pasa mal. Gerardo Bedoya sufre del mismo problema sumado a que se puso los guayos al revés y se cayó solo todo el partido. David Ferreira es simplemente otra de esas mentiras del balompié colombiano, como tantas otras a las que los medios acostumbraron al país futbolístico. Amaranto Perea no brinda absolutamente ninguna seguridad en la zaga, situación que ha venido demostrando domingo a domingo en el club colchonero. Giovanni Hernández es el de siempre, arranca con mucho entusiasmo, y una vez el equipo contrario se da cuenta que con un raspón se arruga, se pierde del partido. De los Armeros y Adrianchos mejor ni hablar, sólo más embustes.

La convocatoria no fue el único error del técnico nacional. El posicionamiento de ciertos jugadores que podrían haberle dado más a la tricolor fue lamentable. El más llamativo fue el del "Matador" Fredy Montero. Queda claro, más allá de cualquier duda, que Montero no es delantero de área. Es mediapunta, un 10 moderno o libre, que necesita de panorama para jugar y compañeros que lo busquen para armar y definir. En punta, como lo ubicó Lara, se pierde sobre todo en una marca tan cerrada como la guaraní. Otro que no estuvo en una posición clara fue Carlos Darwin Quintero. El morocho de la disciplina pereirana es petiso, gambeteador y escurridizo, y jugó muy lejos de las 16:50. Los paraguayos no temen presionar y raspar fuera del área, por eso cuando se puso la 10 al ingresar por Hernández, y prácticamente obligado ante la desastrosa presentación de Ferreira, fue controlado fácilmente. Sin embargo, cuando su talento estuvo dentro del área, los paraguayos no pudieron referenciarlo con facilidad porque no lo podían tumbar. Quintero hizo de las suyas y puso el pase del empate que Ferreira osó desperdiciar.

Claro que se tuvieron varios aciertos. El regreso de Mario Alberto Yepes le dio una nueva cara a la zaga. Sus quites deslizantes, personalidad, liderazgo y ubicación fueron claves para que la percepción de seguridad se disparara dentro y fuera de la cancha. Es titular, capitán y pieza inamovible de la tricolor. Con Wason Rentería también hubo atino. Estuvo en punta, luchó, picó y generó algo de peligro. El planteamiento táctico fue el adecuado, cuando se tocó a ras de piso, evitando el pelotazo, Paraguay se complicó. La actitud en la cancha fue el cambio más notorio, el grupo trató de llegar al arco contrario con convicción. La mentalidad fue muy diferente a la observada en el equipo de Pinto.

Desafortunadamente Lara viene a salvar un barco que se está hundiendo y no tiene permiso para cometer errores. Para el próximo partido tiene que hablar con Montero y ubicarlo donde es; llamar a Giovanni Hernández, agradecerle por los servicios prestados y devolverlo al último de la tabla del descenso sin tiquete de regreso; prescindir de elementos lentos e imprecisos como Bedoya y Vargas; y eliminar de una vez por todas a tantas mentiras del equipo "inglés" (Armero y Ramos). Practicamente hay que rearmar el equipo.

La eliminación del mundial se está conviritiendo en una realidad. A pesar de tener a jugadores regados en ligas competitivas por todo el mundo, no se percibe gran calidad en el fútbol del seleccionado. A Lara deberían dejarlo, pensando ya en el mundial de Brasil. Sería la aceptación del fracaso de los actuales dirigentes de la Federación, razón por la cual sería altamente improbable tal decisión. Habrá que esperar el desenlace en Brasil, el próximo partido eliminatorio, donde Lara podría hacer historia cambiándole a la hinchada patria el sentimiento de resignación por el de esperanza.

... uno a uno ...

Julio: Un error que cuesta partidos y posiblemente una clasificación. Por más que haya tapado otras, es imperdonable en un arquero con su experiencia, de hecho, en cualquier arquero. (1)

Zúñiga: No la suelta, no centra bien, no gambetea como antes, no se devuelve, etc. (1)

Amaranto: Inseguro en el juego largo, desconcentrado en la salida con balón dominado. (2)

Yepes: El líder, el que se echa el equipo al hombro. Seguro a ras de piso y en el juego aéreo. Intenta en la ofensiva. (4)

Armero: Corre sin criterio, no centra una buena, no quita un balón. Puro corre-corre. (1)

Vargas: Un volante de primera línea sin dinámica y que pase mal no sirve. (1)

Bedoya: Se cayó solo todo el partido. Fue el que más equivocó la vía de acceso a la portería de Villar, pelotazo tras pelotazo frontal... (1)

Guarín: En una posición en la que usualmente no juega, intentó pero está lejos del nivel conocido. (2)

Pispirispis: A lo que ya acostumbró a los que lo conocen, mucho brío e ímpetu los primeros 15 minutos. Después del primer raspón empiezan las angustias, luego simplemente se desaparece. (1)

Montero: No es delantero. Lo mandaron a la guerra en la posición en la que fracasó en su primera temporada en el Deportivo Cali. Debe hablar con Lara para que lo ubiquen donde es. (2)

Wason: Buena ubicación y actitud. Es rápido y recibe bien a espaldas del arco. (4)

... los cambios ...

Quintero: Jugó muy lejos de las 16:50. (3)

Ferreira: Paquetaco. (1)

Ramos: Paquetaco. (1)

... el dt ...

Lara: Débil convocatoria, buen planteamiento inicial que se cae por el grosero error de Julio. No supo replantear el partido. Al sacar a Hernández y Montero se quedó sin jugadores con pausa y pensantes. El equipo se desesperó, llegando al área guaraní a los trompicazos. Bedoya no entendió que a los paraguayos no se les pelotea. Armero tampoco entendió el mensaje. El equipo jugó a otra cosa y en términos generales estuvo mejor, pero no se nota todavía la calidad suficiente que lo lleve a Sudáfrica. (2)

Temas propuestos:

1. ¿Por qué no brilló Montero?
2. Aciertos y errores en la convocatoria y alineación.
3. ¿Estamos eliminados?
4. Impresiones generales, calificaciones, etc.

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jueves, octubre 09, 2008

Pronóstico reservado (previa)

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Por: Don Pancho

Las circunstancias que rodean el próximo compromiso de Colombia en las eliminatorias para el mundial de Suráfrica, arrojan muchos interrogantes. Semanas atrás era impensable una selección remozada como la de ahora, que se probará de entrada con el líder del torneo. Es cambiar de caballo en la mitad del río, pero hay que llegar a la otra orilla.

En medio de la incertidumbre, el grupo escogido por Eduardo Lara generó expectativas positivas. Hasta defensores de Jorge Luis Pinto sentimos una distensión en el ambiente.

Lara se rodeó de sus muchachos, una masa crítica que lo conoce y respeta. Son jóvenes pero la mayoría con experiencia en ligas exigentes. La condición de papá le sirve de paso al técnico para disuadir mañas de los veteranos con quienes, en todo caso, hay una transacción tácita para ganar gobernabilidad.

El estratega vallecaucano tiene claros su esquema de juego y una alineación político-deportiva. No lo tenían claro las supervedettes de la prensa que presionaron por la convocatoria, la titular y el esquema de juego: “Cuidado, profesor Lara, el 3-1 en el mediocampo puede ser fatal” advierte, por ejemplo, Iván Mejía en su columna de El Espectador del martes pasado. Espacios de presión que no cabían con el técnico anterior.

Definido el equipo titular, caben algunas provocaciones.

Bajo el arco, ¿estuvo más Julio que San Agustín en la goleada de Santiago? ¿Influyó en la decisión de Lara, el penal tapado a Montero? ¿Calero ofrecería también seguridades?

En defensa, quizás con la excepción de Zúñiga, lo demás genera dudas. Perea, por su actuación rebelde contra Chile y el pobre desempeño en el 6-1 con que el Barcelona atendió al Atlético, donde el de Turbo actúa como lateral derecho. ¿Podrá el flamante capitán Yepes con su responsabilidad, y cubrirá los vacíos de sus vecinos? El karma universal de la banda izquierda, ahora con Armero, tan discreto contra Chile, Botafogo y Pereira, pero la alternativa es Casierra. ¡Que entre el diablo y escoja!, y escogió al diablo.

La primera línea de volantes –tres, a pesar de las amenazas de Mejía- estará con Guarín, Vargas –pendenciero revelado-, y el consagrado líder Bedoya. Parece mostrar una intención ofensiva con los dos primeros y por la ausencia de un acosador químicamente puro como Amaya, ya veremos por qué.

El enganche estaba preanunciado: Giovanni, brillante en un Junior perdedor. Responde al ofrecimiento de toque y fútbol vistoso para goce del amanuense Carlos Antonio Vélez y sus patrones, que callan y esperan dar el golpe definitivo.

Adelante, reasume Rentería, peleado con las redes en una sequía que debe terminar gracias a la magia de Montero y su eficacia goleadora. Dayro o Darwin aparecerán con las contingencias, o en los minutos finales. En suma, un blend juiciosamente equilibrado entre caciques y babylaras. En cualquier caso, suerte muchachos. ¡Con todo!, la casa se respeta.

Por lados del rival, el "Tata" Martino tiene nómina de lujo con apellidos que meten miedo: Santa Cruz –en buena hora descartado por lesión-, Haedo, Cardoso y Cabañas, entre otros. Cualquiera es suficiente para que no se aburra nuestra defensa en construcción.

Paraguay no sabe tocar, ni le interesa jugar bonito. Simplemente ataca, no busca empates. De eso se trata para ir a un mundial. Así lo ha expresado su técnico y los resultados lo respaldan. De local ha cosechado los doce puntos posibles y, de visitante, cinco puntos en cuatro partidos. Más que la media inglesa, 16 goles anotados y +10 de diferencia. ¿Alguna duda?

Para recordar su performance de visitante, un magro empate a cero en Lima; el 1–1 en Buenos Aires donde Argentina, muy apurado, remontó un 0-1; y la goleada 0-3 a Chile. La única derrota ocurrió en La Paz 4–2, luego les pegaron los 3.600mts del Siles Suazo. El Campín suministra mejor oxígeno un kilómetro más abajo. ¿Handicap?.

Martino confiesa tener limitaciones en la creación del mediocampo, lo cual puede explicar el perfil de la contención colombiana. Su principal arma es el ataque inmediato cuando recuperan el balón, que produce notorias situaciones de riesgo. La creatividad de Paraguay nace en los costados y no se limita al conocido pelotazo que busca una arremetida en el área. También alimentan a ras de piso las diagonales de Haedo (3 goles en la eliminatoria), Cabañas (2 goles), o de Ariel Bogado del Atlas mexicano que, dicen, es mejor que los anteriores.

La motivación de Colombia pasa por varias necesidades perentorias: sanar las heridas abiertas en Bogotá y Santiago, consolidar un nuevo equipo, imponer la generación de babylaras, y reubicarse en los cuatro cupos a Suráfrica. Paraguay, en cambio, llega holgado con la certeza que continuará de líder. Su próximo compromiso en Asunción ante el modesto Perú, es pelea de toche con guayaba madura.

Sorprende y preocupa la designación del polémico juez argentino Pablo Lunati, de reconocida capacidad para torcer resultados. Debutante en esta eliminatoria y suspendido el mes pasado por la AFA debido a su “flojo desempeño” en el clásico Boca-Independiente. ¿Nadie se pellizca?


Probables formaciones:

Colombia: Julio; Zúñiga, Perea, Yepes y Armero; Vargas, Guarín y Bedoya; Hernández; Montero y Rentería.

Paraguay: Villar; Verón, JC Cáceres, Da Silva y Rodríguez; Barreto, Cáceres, Vera y Riveros; Haedo Valdez y Cabañas.

Temas propuestos

1. ¿Tiene la nueva Selección Colombia condiciones para reinsertarse en los clasificados a Sudáfrica?
2. ¿Cómo contener la furia guaraní?
3. ¿Qué variantes propondría en la alineación anunciada?
4. ¿Ayuda la altura de Bogotá?

Don Pancho

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