Obelisco - Cultura Alternativa del Fútbol - Deportivo Cali

miércoles, enero 14, 2009

Ahora sí, al fútbol

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Con la posible contratación de Polo, espigado ariete de Equidad Seguros, se cerraría el libro de pases del Deportivo Cali. Con la nómina completa, el Profesor José Eugenio Hernández y sus colaboradores moldearán la identidad deportiva en este nuevo proceso.

Desafortunadamente la Junta Directiva no le ha atinado a técnicos que llenen durante su periplo. El que más se aproximó al fútbol del Cali fue Ricardo Martínez, que al menos instituyó una forma de jugar con la que el plantel se sentía a gusto (4-3-1-2). Desafortunadamente la falta de liderazgo dentro y fuera de la cancha truncó las aspiraciones de Martínez que alcanzó a mostrar un fútbol vistoso y goleador. Previamente estuvieron Daniel Carreño y su pelotazo insípido, y Labruna con su corre-corre desesperado y desordenado. Sarmiento le dio una identidad al equipo pero no la que quería el grueso de la fanaticada azucarera. El chance para satisfacer a la parcial verdiblanca cae en manos de José Hernández y deberá trabajar mucho para llenar los vacíos de procesos anteriores.

¿Qué le ha faltado al Cali en el campo de juego en estos 3 años? Mucho. Tal vez la primera carencia, son los tiros de media distancia. Algunos dirán que en Colombia nadie le pega al arco desde lejos y que esa ha sido nuestra identidad. (el toque-toque). Gran mentira que Carlos Antonio Vélez, Maturana y el resto de la rosca paisa, que tanto daño le hizo al futbol colombiano, intentan meter cada vez que pueden. En este tipo de tiros, el único que arriesgaba era Valdés, sin mucha fortuna. La situación puede cambiar, los informes dicen que Herrón le pega bien desde fuera del área; Luis Omar Valencia es otro elemento que también se tiene confianza; y si llega Polo, el Cali por fin tendría fuerza para patear al arco con puntería. Lo más importante, es que el técnico llene de confianza a sus dirigidos. Si los jugadores en la cancha se amilanan cuando disparan mal y reciben los chiflidos de la tribuna, no hay absolutamente nada que hacer.

Poco se ha visto en el despliegue del equipo por las bandas. Con Dany Aguilar desbordando y Fredy Montero rematando de cabeza o llegando desde atrás se lograron algunos goles en el Cali. Sin embargo, ante la inseguridad de elementos como Jaír Benítez, que no marcaban un cuaderno, le centraban a los vendedores de pandebono de la Avenida Roosevelt y que además regalaban partidos clave, se prefirió limitar la salida por los laterales. La sorpresa no existió en el Cali y el ataque se centralizaba, o simplemente no existía un bloque ofensivo, alguien que pudiera auxiliar a aquél que manejaba el balón. Fredy Hurtado y Jaír Benítez no están más en el Cali, Calle y Ramos sí, jugadores con mucho más criterio para ir al ataque, que buscan asociarse y centran mucho mejor. En el medio campo, no se sabe si Aguilar y Ayala puedan repetir esta temporada. Ayala quedó en deuda y Aguilar se diluyó. Posiblemente los defensas laterales sean la salida del equipo por las bandas y no tanto los volantes.

El principal problema, diagnosticado hasta la saciedad, es la falta de dinámica en defensa y ataque. El semestre pasado el Cali jugaba con 3 en la primera línea, ninguno de los cuales hacía una presión efectiva sobre el contrario. Los rivales se paseaban felices por la media cancha y llegaban con facilidad a permear la zona defensiva que Zapata y Hurtado defendían hasta con las uñas. Ellos dos no podían solos y por eso se perdieron los partidos. Herrón y Pérez vienen a corregir tal falencia. Ambos tienen manejo del balón y hacen la simple, quitan, pasan y van. Los dos son expertos en los recorridos para anticipar, mordiendo y evitando que el rival piense.

En ataque, era desesperante observar como en un contragolpe, los volantes se enredaban mientras esperaban a que alguien corriera para un pase al vacío. Frangipane, Montero y Batalla tuvieron que sufrir la escasa solidaridad de sus compañeros. El ataque en bloque en el Cali no ha existido desde hace rato. Es típico ver como los jugadores pasan el balón y se quedan esperando a ver como su compañero resuelve contra 3 defensas. Y existen los futbolistas para realizar una mejor táctica ofensiva; falta un técnico que les enseñe como aproximarse al área con criterio.

Por último, el mal eterno de todos los jugadores del Cali: juegan cuando se les da la gana. El liderazgo dentro y fuera de la cancha no ha sido suficiente. Las contrataciones son precisamente para suplir la inmadurez futbolistica de los canteranos y contrarrestar el liderazgo negativo de algunos jugadores (ya varios se fueron en esta etapa). Herrón, Blázquez, Pérez, Polo y Sergio Herrera son los llamados a hablar y orientar a los demás por el camino del profesionalismo y verguenza deportiva. Afuera, Hernández y Nunes tienen la personalidad necesaria para inyectarle a su plantel la polenta que haga falta en todo momento.

Existen otros inconvenientes en el Cali como la falta de definición de los canteranos, el desorden táctico, los relevos en defensa, la pelota quieta... que seguramente se trabajarán en el transcurso del semestre. Las contrataciones son suficientes para realizar una campaña que lleve a la final. El Profesor Hernández se ha ganado a la fanaticada por sus acertadas decisiones en la pretemporada, ahora tendrá que mostrar todo el tino de sus enseñanzas en el campo de juego.

Temas propuestos

1. ¿Cuáles falencias les gustaría que la dupla Hernández-Nunes corrigiera urgentemente?
2. ¿A qué jugará el Cali del Cheché?
3. Expectivas para la temporada.

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