Obelisco - Cultura Alternativa del Fútbol - Deportivo Cali

domingo, marzo 23, 2008

Los dedos a la boca

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El manoseo comenzó al siguiente día de presentarse los hechos bochornosos causados por la hinchada "delincuente". El alcalde salió por todos los medios disponibles a hablar duro sobre el control de la violencia en el estadio y sancionó al BRS por 10 fechas. El gobernador tampoco se quedó corto y censuró el episodio. Días después, la policía dejó de buscar a los antisociales encargados de los 180 heridos y en cambio, los puso a donar sangre como castigo. Luego, y de un momento a otro, la BRS no estaba sancionada y fue el Deportivo Cali el que tuvo que pagar los platos rotos, cambiando su tradicional color verde para asegurar que la Delincuencia no fuera nuevamente a acabar con la ciudad. Las directivas estuvieron de acuerdo con la propuesta del gobierno. Los medios aprovecharon la situación para darle más visibilidad al supuesto "Clásico de la Paz" con el que los hinchas del local de turno (el Glorioso Deportivo Cali) nunca se identificaron porque la violencia fue de otros. La prensa también se encargó de enrarecer el ambiente con unas entrevistas malintencionadas al arquero Óscar Córdoba. Pero la estocada final no se la imaginaba ni el más paranoico de la Cultura Alternativa: el central designado era Óscar Julián Ruiz.

Ruiz, ya está curtido en estas lides. El billete de 50.000 que le mostró el "Pibe" Valderrama en un partido contra la Delincuencia no es ningún mito urbano o mucho menos. Esto es una realidad que las mismas directivas conocen desde hace más de 10 años. Puede que el resto del país futbolístico no lo sepa, pero Óscar Julián Ruiz es el árbitro que más ha perjudicado al Deportivo Cali en las últimas dos décadas. El "Llanerito" sabe como pita sus partidos, en términos globales lo hace bien pero en los momentos definitivos le cambia la cara a los encuentros.

Este es el típico partido que se pierde antes de jugarlo. El Alcalde necesitaba mejorar la imagen de la ciudad (y la propia) y si el Cali ganaba, el BRS volvía a hacer los estragos que el país conoce. La prensa necesitaba poner en funcionamiento su fábrica de humo después de la derrota que sufrió la Delincuencia frente a Equidad. Con la goleada, ahora tienen todo el camino preparado para acabar con el Superdépor. Todo esto era previsible.

Las principales culpables de esta estrepitosa derrota son las directivas del Deportivo Cali, que permitieron que toda la hinchada verdiblanca fuera manoseada de la forma más vil por la maquinaria de la Delincuencia. Porque se les perdona que hagan malos fichajes, que traigan a los Labrunas, Asencios, Caicedos, igual lo hacen de buena fe. Pero esto es otro asunto y muy grave. El Cali no tiene quién lo proteja, en los medios todo lo del verdiblanco es malo, todo el mundo se recuesta y se aprovecha de los buenos oficios del único grande. Si las directivas van a permitir que los enemigos del equipo terminen por cumplir lo que quería Miguel Rodríguez Orejuela, se tienen que ir todos ya.

Las pérdidas económicas que dió el "Clásico de la Paz" deben ser considerables. La asistencia al estadio se disminuyó porque, primero, la fanaticada no se sentía identificada con la idea al ser un castigo injusto, y segundo, mezclaron a los criminales con la gente de bien. Una cuestión de seguridad. Lo de Óscar Julián Ruiz es una muestra de ineptitud imperdonable. Eduardo Pimentel y Juan Carlos López demostraron que las listas negras sí funcionan en el FPC.

En este país no sólo se necesita jugar bien para ganar, hay que manejar otras instancias extradeportivas para que por lo menos hayan algunas garantías a la hora de afrontar los encuentros. Carreño podrá montar un gran equipo, pero si en los cuadrangulares, todo se define a un partido y resulta siendo Óscar Julián Ruiz u otro árbitro de la lista negra el que nos pite, no va a haber absolutamente nada qué hacer y se perderán más titulos por la maldita diplomacia dirigencial. El Cali requiere de unos directivos que no se dejen meter los dedos a la boca, o sino el Superdépor está destinado al fracaso por muy bien que juegue.

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El exclásico 262 se puede resumir de la siguiente forma: Cali arranca jugando ordenado los primeros 15 minutos, luego un error de Jaír Benítez arma una jugada ofensiva que termina en gol por un descuido de Jaír Arrechea y una pobre estirada de Córdoba. En segundos, Óscar Julián Ruiz, a 500 metros de la jugada, pita un penalti a favor de la Delincuencia que no ve el línea que estaba a cinco. Tejada convierte el segundo. Carreño se precipita, desarma la figura sacando a Ayala y metiendo a Carrillo. Fin de la historia.

... Uno a uno ...

Córdoba: Pudo haber hecho más en el primer gol. Se convirtió en figura en sendas atajadas a tiros peligrosísimos de la Delincuencia. Inclusive después de la ventaja en goles que tenía a favor, Jersson González se animó a pegarle a un tiro libre. La ubicó bien, pero Córdoba no le dió el gusto de celebrar. (4)

Hurtado: No se vió ni en defensa ni en ataque. (2)

Arrechea: Fatal. Desconcentrado, sin anticipo, culpable en el primer gol. (1)

Zapata: Comete un penalti innecesario. Demasiado lento y no pudo leer las jugadas del contrario. (1)

Benítez: Lamentablemente el "Chiguiro" vuelve a hacer de las suyas. En cualquier momento la embarra y de qué forma, y específicamente en partidos como estos. (1)

Ayala: No estuvo en su mejor nivel. Salió sustituido, con malestar, para armar una línea más ofensiva. (SC)

Belalcázar: Perdió la paciencia ante el arbitraje de Ruiz. No fue capaz de controlar el ancho de la cancha con la salida de Ayala. (2)

Domínguez: Es el 10. Tiene pausa, manejo del balón y el único que le da profundidad al equipo. Sus pases gol ponen mano a mano a los delanteros. Al final del encuentro y ante la deblacle, se desesperó y no fue importante para el equipo. (3)

Frangipane: No lo hizo del todo mal, pero no tiene peso.
Es el elemento que enlentece a todo el equipo. Lo salva una jugada de tiro libre que pega en el palo. (2)

Sergio Herrera: Lo intentó, pero eso no vale. Fue el que más se movió en el terreno contrario. Todavía le falta mucho fútbol. (2)

Milton Rodríguez: El partido de Milton es para que se vaya del Cali. Si no renuncia hoy, el Presidente Otoya tiene que llegar a pedirle que la presente. Una falta de coraje como la que mostró Milton va en contravía de lo que debe ser un jugador verdiblanco. El video del tiro libre que conduce al contragolpe del tercer gol, lo tienen que ver todos los pelaos de las inferiores para que entiendan lo que no se puede permitir en un jugador profesional. (0)

... los cambios ...

Carrillo: Sin fútbol, sin desborde, tirándose al suelo todo el tiempo. (2)

Delgado: No se vió. (SC)

Montero: Entró en función de volante, con un partido definido y un equipo totalmente desordenado. Nada pudo hacer, pero debe ser el titular de aquí en adelante. (SC)

... el dt ...

Carreño, ojo, que para cualquier entrenador de equipo grande esto es un resultado sacatécnicos. Dejarse meter 4 de un equipo de la B no tiene perdón. Se sabía que todo estaba muy a favor de la Delincuencia por los eventos que precedieron al partido, pero sí nos podía ahorrar la humillación de la goleada. Las sustituciones fueron fatales, se precipitó en cambiar la figura, no sacó al peor elemento de la cancha (Milton) y alineó a un jugador sin distancia y concentración como Arrechea. No puede ser que Espínola sea todo en la defensa verdiblanca. Hace falta mucho trabajo todavía. (0)

... el árbitro ...

Es conocido por todos que la Delincuencia es un equipo de extremos. O lo golean o golea. El Cali hubiera podido remontar el uno a cero, pero con el segundo Ruiz se aseguró que la Delincuencia saliera victoriosa. Si el penalti fue o no fue no interesa, lo que importa es el patrón histórico de las decisiones que toma Ruiz en los partidos que le pita al Cali. Esa jugada por ejemplo, no se la sanciona al Glorioso. Carreño después le hizo el trabajo más fácil y no tuvo que esforzarse mucho más. Hubiera sido interesante ver la actuación de Ruiz en un partido más cerrado. (1)

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El Cali es un equipo grande y se va a recuperar de esto, por eso no hay problema, pero hay situaciones de fondo que merecen consideración. La primera es que las directivas se pongan los pantalones y empiecen a proteger al equipo de sus enemigos que son muchos, de hecho, demasiados. Carreño debe continuar, pero tiene que buscar más aplomo, se ve desesperado por ganar. Es increíble que con la cantidad de buenos delanteros que se encuentran en el plantel, ninguno esté en buen nivel. Exceptuando a Hermann, que con definición o sin definición demostró con su ausencia que es titular indiscutido y los noventa y pico de minutos.

Anoche como para variar, hubo caravana en la sexta, carro de bomberos. La prensa celebró. El País, Enlajugada y RCN se dieron un banquete. Rentería va a acabar el equipo en la Telepolémica. Y así pasa cuando el hijo bobo le gana al papá. La hicieron bien, aceitaron la maquinaria y fueron sólidos en la cancha. Aunque un poco largo, el resultado es justo, más por errores del Cali que por virtud de ellos, pero eso no vale en el fútbol. Ahora que le ganaron a papá, los autorizamos a que le pongan su primera estrella al escudo, igual, si no lo hiciéramos, seguro se la roban.

Temas

1. ¿Las directivas están protegiendo la institucionalidad del Cali y a su hinchada?
2. ¿Qué deben hacer las directivas para evitar nuevos montajes como el ocurrido para el partido de ayer?
3. ¿Por qué jugadores como Benítez, Zapata y Milton volvieron a mostrar el paupérrimo nivel que tanto temíamos?
4. Se vienen días difíciles, ¿qué deben hacer Carreño y las directivas para evitar que el equipo se estanque?
5. Impresiones generales del encuentro.

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